JULIÁN TERÁN EN NUEVEOCHENTA

62 placas de madera articuladas a modo de dominó sobre el suelo de la sala de Nueveochenta conforman la pieza que contiene el dibujo de un territorio tan representativo como inexplorado en tierras colombianas: la frontera entre Colombia y Panamá, límite norte de Sudamérica. La línea discurre entre el océano Pacífico y el Atlántico, y es una zona que puede describirse como “densa” y utilizar el término en varios sentidos. Desde una perspectiva política, por la densidad que presentan los territorios fronterizos alrededor del mundo y con las particularidades que le comprenden a Colombia, que se encuentra en pleno proceso de paz luego de cinco décadas de conflicto interno con distintos grupos que han hecho de las zonas selváticas su lugar de refugio y acción hasta hoy en día. Desde una perspectiva de la naturaleza, la densidad está dada por la maraña de la selva virgen, terrenos accidentados y una ausencia de rutas que hace de esa línea imaginaria un verdadero impenetrable.

 

El proyecto que emprendió Julián Terán se enmarca dentro de su línea de trabajo más reciente, “TransGeoPoéticas”, una serie de investigaciones donde el artista se vale de las herramientas digitales y el trabajo manual para dar cuenta de los modos de representación del mundo, una exploración donde confluyen cartografías, sonidos y escritos que son sometidos a diversos procedimientos, manuales y digitales, tomando nueva forma y sentido en dibujos donde la línea es protagonista, elemento último del desglose de las imágenes atravesadas por operaciones de transcripción, repetición, superposición.

 

A modo de “Deriva situacionista 2.0”, en “Aproximación”, el artista aborda la frontera utilizando el Google Maps, tomando capturas de pantalla a medida que avanza mediante el scrolling. Las capturas de pantalla se transcriben, una a una, en las placas que componen la instalación, y es ésta la única referencia que sobrevive del procedimiento digital. Todo dato referencial al territorio es eliminado en el traspaso al dibujo, dejando sólo la huella de las líneas de contorno que componen el terreno. La operación supone un doble juego de evidenciar y borrar rastros, hacer visible y ocultar la “verdadera” línea de frontera que, como en la realidad, en el dibujo se desvanece.

 

 

Texto: Johanna Santalucía.

 

 

Dónde? Galería Nueveochenta. Bogotá, Colombia.

Cuándo? Del 26 de agosto al 23 de septiembre 2017.